| La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse. |
| A menudo los labios más urgentes no tienen prisa dos besos después. |
| Está bien tener sombrero por si se presenta una buena ocasión para quitárselo. |
| Pelearé hasta el último segundo y mi epitafio será: no estoy de acuerdo. |
| Qué difícil intentar salir ilesos de esta magia en la que nos hayamos presos. |
|
No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió. |
| Lo bueno de los años es que curan heridas, lo malo de los besos es que crean adicción. |
| El amor es una epidemia que se acaba con el tiempo. |
| Las musas no cobran derechos de autor. |
| Los vicios de sexo no son vicios. |
| De ti depende y de mí que entre los dos siga siendo ayer noche, hoy por la mañana. |
|
Nunca tuve más religión que un cuerpo de mujer. |
| Que ser valiente no salga tan caro, que ser cobarde no valga la pena. |
| Ni yo mato por celos ni tú mueres por mí. |
| Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad. |
| Lo peor de la pasión es cuando pasa, cuando al punto final de los finales no le siguen dos puntos suspensivos. |
| ¿Te has parado alguna vez a ver los colores que estallan en Madrid cuando, al salir del metro en una tarde otoñal, el sol se va?. |
| Allá donde se cruzan los caminos, donde el mar no se puede concebir, donde regresa siempre el fugitivo, pongamos que hablo de Madrid. |
..
..














